Rivera, viernes 21 de junio de 2024

Docentes dictarán talleres sobre derecho laboral y trabajo decente en liceos y UTU

Tras una exitosa experiencia piloto realizada en distintos departamentos, se comenzarán a instrumentar en forma progresiva en todos los centros de Enseñanza Secundaria y Ciclo Básico de UTU, talleres vinculados a derecho laboral y trabajo decente, dictados por los propios docentes. Se aspira a que los jóvenes salgan al mercado laboral con las nociones necesarias para hacer valer sus derechos y respetar los de sus pares.
El 8 de diciembre de 2006 se suscribió un convenio entre el MEC, el MTSS y ANEP, para la realización de una experiencia piloto en seis centros educativos del país, con el objetivo de impartir nociones sobre los Derechos Fundamentales del Trabajo y los Principios del Trabajo Decente a jóvenes del segundo ciclo de Enseñanza Secundaria y del Ciclo Básico de UTU. La experiencia piloto se ejecutó durante el año 2007 con excelentes resultados.
Ahora comenzó la segunda etapa del proyecto en la que se procura ampliar el contenido del Manual para los Docentes, incorporando un capítulo sobre la situación del déficit de trabajo decente en Uruguay, con especial atención en la situación de los jóvenes, y extender los resultados de la experiencia piloto a todos los departamentos, mediante la capacitación de los docentes de las materias que ya han incorporado la temática en los programas de estudio.
En este marco, se realiza este 8 y 9 de julio en las instalaciones del Hotel Ibis en Montevideo, un taller para docentes donde se utilizará la modalidad presencial y de videoconferencias para llegar a todo el país.
Participaron de la inauguración del taller -realizado en la sede de UPAEP- donde además se presentó una publicación denominada “Construyendo el Futuro con Trabajo Decente”: el Ministro de Trabajo, Eduardo Bonomi; el Subsecretario de Trabajo, Julio Baraibar; el Subsecretario de Educación y Cultura, Felipe Michelini; el Director Nacional de Educación Pública, Luis Yarzábal; el Ministro del Interior, Jorge Bruni; la Directora de DDHH del MEC, María Elena Martínez; el Consejero del CODICEN, Héctor Florit; el Consejero de Secundaria, Martín Pasturino; la Coordinadora de la OIT, María Jesús Silva, y los autores del libro, Marcos Supervielle y Héctor Zapirain, además de legisladores y diversas autoridades ministeriales y de la Enseñanza.
El Subsecretario de Educación, Felipe Michelini, destacó la importancia de generar espacios de trabajo conjunto, coordinando esfuerzos y desarrollando sinergias entre instituciones vinculadas al trabajo decente, también considerado trabajo en dignidad o en cumplimiento estricto a los estándares consagrados en materia de derechos humanos.
Es importante tener en cuenta las cifras de empleo, desempleo, nivel de actividad, pero no debe dejarse de lado el tema del trabajo decente, porque trabajar en condiciones indignas repercute en forma negativa en el espíritu de la persona y en la sociedad toda, analizó el Jerarca.
Poner las condiciones de trabajo en concordancia con los mandatos del derecho es el primer paso para empezar a solucionar los problemas.
La capacitación es trascendente, porque no se puede hacer cumplir los derechos si no se conocen y si la gente no asume que están para ejercerlos, añadió.
El Subsecretario de Trabajo, Julio Baraibar, calificó este proyecto como un “hito histórico” de este Gobierno, lo consideró fundamental y felicitó a quienes integran el grupo de trabajo.
Es esencial que desde los jóvenes se comience a conocer los problemas del relacionamiento laboral y la importancia del buen contacto que debe existir, para que todos en forma mancomunada hagan del proyecto, que es la empresa, lo que debe ser, para que sea efectivo y de buenos frutos.
El buen relacionamiento laboral es fundamental para que a la empresa le vaya bien y logre que su producto sea siempre el mejor. Es necesario iniciar una cultura de la importancia que tiene el trabajo decente y el buen relacionamiento laboral, ratificó.
Es necesario que el empleado “se enamore” del proyecto del empleador, y eso se logra haciéndolo partícipe, transfiriéndole información y preguntándole su opinión, dijo Baraibar.
El Director de la ANEP, Luis Yarzábal, la consideró una iniciativa brillante, producto de un trabajo mancomunado.
Este Gobierno siempre encaró la educación desde una perspectiva de DDHH, se propuso generar comunidades de aprendizaje y de convivencia saludable en el marco de un respeto integral de esos derechos.
El derecho a la educación debe habilitar a las personas para ejercer todos los otros derechos en condiciones de dignidad, igualdad y no discriminación. Yarzábal definió el trabajo decente como “el derecho a trabajar con una remuneración justa, con un trabajador y su familia socialmente protegidos, defendiendo su derecho a la asociación y a la sindicalización, la libertad de expresión, el derecho a la participación y el desarrollo pleno de su personalidad a través del trabajo”.
Si no se conoce la existencia de un derecho, no hay capacidad para demandar su respeto. “Una educación en DDHH inexorablemente debe incluir educación para el trabajo decente, porque refiere a contenidos educativos imprescindibles que los educandos deben lograr para adquirir capacidades relevantes y necesarias para afrontar los desafíos de la sociedad actual”, sostuvo.
En esta nueva etapa se crea la oportunidad para que más docentes de todo el país puedan incorporar a sus prácticas educativas estos conceptos, las estrategias didácticas correspondientes y puedan convertirse en referentes y replicadores en sus centros educativos, multiplicadores de conocimientos y prácticas que contribuyan a la construcción de una sociedad mejor, más democrática, donde exista trabajo decente y se respeten los derechos humanos de todos, indicó el Jerarca.
La representante de la OIT, María Jesús Silva, valoró el esfuerzo de este proyecto, desde la coordinación horizontal, y el compromiso personal e institucional en la propuesta.
Es importante que desde la infancia y la adolescencia se inculquen estos valores, que todos conozcan sus derechos fundamentales, y sepan que su labor en esta etapa de la vida es educarse para en un futuro aspirar a un trabajo decente.
Silva felicitó a los docentes que encaran esta tarea y se congratuló por los logros de la primera etapa piloto.
El Consejero de Secundaria, Martín Pasturino, explicó que la idea es que los alumnos accedan a talleres que los formen para el trabajo.
La iniciativa se irá implementando lentamente, e incorporándose a la currícula desde la perspectiva de los derechos.
Se aspira que los 250 mil alumnos de Enseñanza Media tengan la posibilidad de formarse para su inserción en el mercado laboral.
El trabajo decente es clave para el desarrollo del país desde la perspectiva de los derechos humanos, subrayó.
La mayoría de los jóvenes que ingresan al mercado laboral carecen de experiencia, analizó Pasturino, quien pretende que se derribe el mito de que los jóvenes de Educación Media sólo se forman para ser universitarios. “La mayoría de los trabajadores uruguayos tienen como nivel educativo la Enseñanza Secundaria”, concluyó.
Los autores de la flamante publicación considerada material de consulta y apoyo al trabajo de docentes y estudiantes, hicieron una breve presentación del libro y agradecieron a todos quienes colaboraron en su elaboración.
Supervielle considera fundamental que se instruya a los adolescentes y jóvenes sobre el tema en esta etapa de sus vidas porque es el momento que comienzan a pensar en su futuro y a incorporarse al mundo del trabajo.
En períodos de expansión económica es más sencillo cumplir con estos derechos, y en los momentos de contracción surgen problemas serios (trabajo infantil, discriminación). Saber que existen derechos es fundamental para el desarrollo de las personas, añadió.
El sociólogo considera que el proyecto es exitoso por el esfuerzo de todos quienes participan, pero además porque se corresponde con un momento crucial de los jóvenes.
Zapiraín, por su parte, la considera una obra colectiva, porque fue elaborada por varios especialistas, pero además porque durante el proceso de creación se fue plasmando en el papel lo que se analizó en los grupos de trabajo.
Los derechos sustanciales no son modas ni ideologías, son esencia de la vida democrática. Esos derechos consagrados en la Constitución y diversos acuerdos y tratados son un primer paso, “el verdadero paso es la lucha por la efectividad de esos derechos, y este proyecto contribuye a ello”, aseguró.

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