Rivera, viernes 29 de agosto de 2025

Gobierno presentó presupuesto con énfasis en inversión social, seguridad y eficiencia fiscal

El Presidente de la República, Yamandú Orsi, encabezó ayer el Consejo de Ministros en el que se definió el proyecto de presupuesto nacional para el próximo quinquenio. Tras la reunión, el Ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, explicó que el plan prevé un incremento acumulado de 940 millones de dólares al final del período, con prioridades centradas en el crecimiento, la reducción de la desigualdad, el fortalecimiento de la matriz social y la seguridad pública.
Oddone destacó que el presupuesto constituye una “prospección y agenda de trabajo” para los próximos cinco años y que permitirá cumplir con los compromisos asumidos por el Gobierno. Señaló además que el documento se estructura sobre tres principios: responsabilidad, en un escenario de restricciones fiscales; transparencia, con medidas para reforzarla; y eficiencia, al promover que cada inciso busque reorientar gastos en función de sus prioridades.
En cuanto a la asignación de recursos, el presupuesto contempla dos grandes componentes. El primero son las asignaciones incrementales, que alcanzarán los 140 millones de dólares en 2026 y crecerán hasta 240 millones en 2029. De ese total, un 40% se destinará a infancia y adolescencia, mientras que el resto se distribuirá en seguridad (12%), crecimiento (12%), salud (12%), vulnerabilidad social (10%) y otros rubros.
El segundo componente corresponde a la inversión en obras nuevas, con una asignación de 700 millones de dólares por año. Entre los proyectos previstos se encuentran la represa de Casupá, una nueva planta potabilizadora en Aguas Corrientes, dos centros de rehabilitación para personas privadas de libertad, hospitales y mejoras en la red vial.
Oddone subrayó que el presupuesto se diseñó en un contexto de alta restricción fiscal, la más elevada desde 1995 al inicio de un período de gobierno. En ese marco, se plantea una nueva regla fiscal con una meta unidimensional en torno al nivel de deuda de mediano plazo, fijada en 65% del PBI. La norma tendrá metas sobre resultado fiscal estructural y endeudamiento, pero sin topes de gasto. “Detrás de una regla de tope de gasto hay un componente ideológico y político que este Gobierno no comparte”, señaló. El objetivo es mejorar el resultado fiscal en 1,5 puntos porcentuales en el próximo quinquenio.
Respecto a los ingresos, el incremento se apoyará en mayores niveles de eficiencia y en cambios tributarios. Entre ellos, se incluyen la adecuación al impuesto mínimo global, un tratamiento equitativo de las ganancias de capital de inversiones locales y en el exterior, la incorporación de una cláusula antiabuso y modificaciones al régimen de compras por envíos exprés. En este último caso, se aplicará un gravamen de 22% a las adquisiciones (exceptuando las provenientes de Estados Unidos), se ampliará a tres el número de compras anuales y se elevará el tope a 800 dólares.
Oddone definió el proyecto como “un presupuesto audaz, que introduce innovaciones tributarias y da contenido a los compromisos del Gobierno”. El documento será remitido al Parlamento el próximo domingo 31 de agosto para su tratamiento.

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