Rivera, sábado 2 de marzo de 2024
Por Michel Croz

Ópera de París, Niños-Abeja, Amarga Guerra

I
En el corazón de París, en la Opera Garnier, un curioso guardarropa llamado Jean Paucton descubrió su pasión por la apicultura. Sin saber dónde alojar a su colmena, encontró un lugar ideal en el techo del teatro. Lo que empezó como una aventura inusual, se convirtió en un éxito sorprendente: las abejas producen alrededor de siete toneladas de miel al año gracias a las flores de la ciudad. La Opera no solo usa la miel para aliviar las gargantas de sus artistas, sino que también la vende a los espectadores, haciendo de estas abejas una atracción única y prestigiosa en la Ciudad Luz.
II
En Gaza se mata y se muere. La bestia de ojos vaciados no mira, apunta a nadie y a todos. Principalmente a los niños y niñas. A los más desposeídos y descuidados. La guerra abjecta se abate sobre ellos y ellas (no solo, pero duele).
Hace algunos años atrás escribí este poema. Me ganaba la indignación y la amargura, lejos de la dulzura de los niños-abejas. Habrá de seguir interpelando a nuestra “civilizada”, “lejana” y “humana” comodidad que se disculpa de las culpas que le caben.
III
Los niños no quieren la guerra (*) (**)
Los niños fructifican y eligen futuro
dónde se pueda respirar y ser
sin temblor sin temer.
El hombre que ama a sus hijos,
ofertará su corazón
cuerpo alma
por un mañana sin odios ni guerras.

Los niños crecen
como crecen las palmeras
o la extendida
mariamol rastrera
cuando celebran el encuentro con la lluvia
que avanza por la aurora
y despierta semillas ligeras.

Los niños crecen
son florecidos naranjos de frutos
redondos y rugosos des-pliegues
con dulzuras breves.

Los niños no sospechan
que entre luces de mar y desierto
hay muerte y muerte
en ronda fatal de lluvia de bombas
como “podadoras de margaritas”

Los niños sueñan alfombras mágicas
camellos y princesas, incluida cueva de ladrones
leyendas de las mil y una noches
sultanes genios ali baba y los cuarenta
sherazade lámparas mágicas simbad

BAGDAD
patrimonio / matrimonio de todas las
civilizaciones desde donde surgimos

Bagdad de espanto y
vergüenza de
USA y maldita santa alianza.

Los niños presienten la sombra que acecha sus juegos
cómo explicarles la guerra?
sin herir juguetes y esperanza
en la condición humana
triste fin de la fantasía?

Cómo podría el mundo
estallar en policromía y
palpitar shalom desde una
estrella de pesebre?

Inocentes se volverían polvo y la
tierra pálida cicatriz de tristeza.

La seductora novia no luciría
su espesa cabellera
en la mañana azul que hace brillar
las olorosas maderas.

Y eternotoño permanecería por siempre
en la vaga aventura del aire mutilado y
ni siquiera levantarían vuelo las cometas
en el cerro del marco.

Y una llaga de estruendo sería la tierra
vejada huérfana desolada
clamando justicia y luz
alegría robada de
(los niños-abeja)

(*) La invasión a Irak (2003-2004) por parte de EEUU, su cruel y perversa coalición (y por consiguiente la guerra), también ocasionó que se diera la primera manifestación ciudadana global en la historia en contra de un conflicto.
(**) Libro “penumbra / niebla / merda / abismo” de mi autoría. Riveramento, 2012)

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