Rivera fue sede de un taller regional sobre inteligencia penitenciaria y crimen organizado

Con el objetivo de fortalecer la cooperación entre instituciones nacionales e internacionales para enfrentar el avance del crimen organizado, se desarrolló en Rivera el “Taller de cooperación intra e interinstitucional para la identificación de estructuras criminales en establecimientos penitenciarios”. La actividad tuvo lugar entre el martes 15 y el miércoles 16 de setiembre en el Salón de Actos de la Intendencia Departamental de Rivera.
La instancia contó con la presencia de autoridades y representantes del Poder Judicial, Fiscalía General de la Nación, Ministerio del Interior, Instituto Nacional de Rehabilitación, Dirección de Investigaciones de la policía Nacional, Unidad de Investigación y Análisis Penitenciario (UIAP), Jefatura de Policía de Rivera, responsables de establecimientos penitenciarios y operadores penitenciarios, así como representantes y disertantes de organismos especializados de Argentina y Brasil.
Este taller regional fue impulsado por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), en conjunto con la Fiscalía General de la Nación y el Ministerio del Interior, en el marco del proyecto sobre organizaciones criminales transnacionales en el Cono Sur (PRISFRONT), con el apoyo de la Oficina Internacional de Asuntos Antinarcóticos y Aplicación de la Ley del Departamento de Estado de los Estados Unidos.
Uno de los expositores fue Gonzalo Escalante, representante de la Oficina de las Naciones Unidas para el Cono Sur, quien explicó que el objetivo del encuentro fue promover la articulación entre los diferentes organismos y países de la región, así como compartir experiencias y buenas prácticas para enfrentar la criminalidad organizada dentro de los establecimientos penitenciarios.
Escalante señaló que el proyecto lleva tres años de trabajo y que hasta ahora las actividades se habían desarrollado principalmente en Montevideo. La elección de Rivera respondió a su condición de frontera abierta con Brasil y a la posibilidad de incorporar una perspectiva directamente vinculada con la realidad fronteriza.
Durante las jornadas se abordó particularmente la forma en que las organizaciones criminales pueden continuar desarrollando actividades desde las cárceles, así como la necesidad de fortalecer los mecanismos de intercambio de información e inteligencia entre las instituciones y entre los países.
“Hoy al narcotraficante lo metés detenido y no solamente puede continuar operando tranquilamente, sino que puede seguir ampliando su capacidad”, sostuvo Escalante al explicar el desafío que representa actualmente la criminalidad organizada dentro de los sistemas penitenciarios.
En ese sentido, destacó la experiencia de Brasil, que comenzó a enfrentar con mayor intensidad esta problemática desde las décadas de 1970 y 1980 y que actualmente cuenta con sistemas de gestión de alto riesgo destinados a personas privadas de libertad vinculadas a organizaciones criminales.
También mencionó la experiencia argentina, que en los últimos años desarrolló sistemas de alojamiento específicos para personas detenidas relacionadas con estructuras criminales.
Respecto a Uruguay, señaló que el país está comenzando a transitar un camino similar. En ese contexto, recordó el anuncio realizado a comienzos de este año sobre la construcción de dos establecimientos penitenciarios destinados específicamente a líderes de organizaciones criminales, iniciativa que, según indicó, cuenta con el respaldo de la Oficina de Naciones Unidas.
Para Escalante, uno de los principales desafíos consiste en evitar que el sistema penitenciario se convierta en un ámbito desde el cual las organizaciones puedan mantener o incluso ampliar sus estructuras. “Si no separamos a los líderes del resto, lo único que hacemos es alimentar cada vez más al crimen organizado”, afirmó.
El representante de Naciones Unidas destacó además la importancia de que la cooperación no se limite al intercambio entre países, sino que también se fortalezca dentro de cada Estado, mediante una coordinación más rápida entre policías, fiscalías, autoridades penitenciarias y otros organismos vinculados a la seguridad y la justicia.
La actividad realizada en Rivera formó parte de una semana de trabajo de la UNODC en Uruguay y funcionó como antesala del Diálogo Regional de Alto Nivel sobre Criminalidad Organizada Transnacional, previsto para la jornada de mañana, viernes 18 de setiembre, en Montevideo.
En esa instancia está prevista la participación de jueces, fiscales, representantes de la Policía Nacional y del Instituto Nacional de Rehabilitación, con el propósito de continuar avanzando en la coordinación de acciones frente a las organizaciones criminales transnacionales en el Cono Sur.

