Rivera, viernes 1 de marzo de 2024

Rivera fue como punto y volvió con una victoria épica que revive al plantel

(Redacción, con aportes de Álvaro Gil y Rodrigo Cuello desde Tacuarembó). Cuando la celeste se fue a jugar este clásico a Tacuarembó iba de punto, porque la realidad indicaba que se llegaba a la confrontación con las expectativas en contra y las supuestas posibilidades en baja.
Eso era indudable, porque se había perdido como local ante Artigas, que supuestamente era considerado mucho menos que Tacuarembó, y porque los rojiblancos habían perdido también, pero jugando como visitante ante Salto y con un reclamo que seguía latente de no haber recibido la sanción de dos claros penales a su favor.
Pero el fútbol tiene sorpresas y no hay nada mejor para un jugador que la apuesta en contra que ir por algo que se considera imposible porque la reacción lógica es rendir mucho más que lo que generalmente se puede.
Además hay que señalar que, sostenido a lo largo del tiempo, el fútbol sí tiene lógica, y que esta mostraba al conjunto rojiblanco con una estadística netamente favorable y mucho más jugando en su propio escenario.
Sin embargo, a un partido el fútbol no tiene lógica, y en este partido la sorpresa y lo realmente inesperado para el local fueron los dos goles en el comienzo del encuentro.
Nunca, en ningún momento el técnico y los jugadores locales suponían que los celestes iban a atacar desde el comienzo, porque la propia integración los tiraba atrás, a defender con muchos jugadores y a volver con mucha alegría si se conseguía un empate y sin goles.
Lo que los celestes debían evitar, por todos los medios, era que Tacuarembó lograra un gol, porque ahí el castillo podría caer. Pero entrar al partido y a los once minutos de juego estar ganando por dos goles de diferencia ante un conjunto local que no podía salir del asombro.
Por si todo ello fuera poco y con un conjunto celeste jugando con diez por la expulsión de Washington Leites a los veinte minutos y con todo el partido por jugarse, se logra el tercer gol en noche mágica de Pablo Javier Farías anotando tres goles contra uno de sus ex equipos, porque no debemos olvidarnos que este mismo Farías estuvo en las categorías formativas del Tacuarembó profesional y que muchos de los que estaban en la cancha y en la tribuna, lo conocían muy bien.
Pero tres a cero a los treinta minutos en el Goyenola era como para pellizcarse y seguramente hoy muchos no quieran confirmarlo, pero seguramente nadie, a pesar del amor por la camiseta celeste, podría imaginarlo ni suponerlo, pero era la realidad que nos mostraba el partido.
Un quiebre antes de la finalización del primer tiempo con el descuento del riverense Anderson Pérez. Así comenzaba el segundo tiempo, pero Tacuarembó reaccionó en el vestuario mientras que los nuestros seguían luchando contra la incredulidad de todos, pero con viento a favor.
El comienzo del complemento fue muy complicado para nuestro equipo, pero la defensa estaba bien plantada; generalmente Tacuarembó dominaba, pero los celestes estaban muy firmes en la marca del medio y en defensa.
Los cambios buscaban darle oxígeno a quienes ya no podían más por buscar nivelar las acciones a pesar de estar con uno menos en la cancha, aunque ello significaba relegar posiciones ofensivas.
Cuando ingresa Dalton Bueno, ya no estaban los dos delanteros netos que habían comenzado el partido y enseguida salió Pablo Munhoz, que era el generador en las acciones ofensivas.
A partir de los quince minutos el asedio bajó, las tensiones se fueron equilibrando y Rivera pudo comenzar a administrar el partido, la pelota (aunque la corría casi sin tenerla) pero, mucho más importante que ello, el reloj.
Acciones de experiencia en partidos difíciles, demorar el juego, parar los embates del rival, evitar la continuidad y dejar que el segundo corriera al minutero lo más rápido posible.
Para nosotros el reloj corría muy lento, para ellos volaba y el tiempo psicológico pasó a dominar al tiempo cronológico y todo a nuestro favor.
Vino el segundo gol de los locales con tiempo suficiente para seguir ofendiendo e intentar el empate, pero mientras unos gritaban el gol, otros miraron al asistente, que anulaba la conquista. Todo seguía igual y los minutos se fueron consumiendo hasta que el colegiado señala una adición de seis o siete minutos.
En ese período llegó el segundo gol del local y la desesperación del final con todo el equipo rojiblanco en el ataque buscando una hazaña que, felizmente, para nosotros, no la pudieron concretar.
En definitiva, la celeste mayor termina trayendo del Estadio “Raúl Goyenola”, una victoria realmente épica cuyo verdadero significado es un resultado tan extraordinariamente positivo, que ni siquiera se sabía que era posible hasta que se logra.
Y ahora volvemos a la lucha y casi sin tiempo para el festejo porque dentro de un par de horas nos enfrentamos al líder de la competencia, pero ya con otra motivación que les sirve a todos, jugadores y aficionados. Fotografía gentileza de Rosario Suárez.

LOS DETALLES

TACUAREMBÓ 2 RIVERA 3
Cancha: Estadio “Raúl S. Goyenola”. Hora de comienzo: 21:30. Árbitros: Carlos Eduardo Paz, Alvanio Machado Brites y Wilson Daniel de Menezes (terna de Artigas).
TACUAREMBÓ: Nario Rodrigo do Santos, Dilan Valentín Ferreyra, Jorge Andrés Malaquin, Cristian Andrés Meneses, Antoni Matías González, Iván Rodrigo Silva, Julio Heber Almeida, Luis Ricardo Lima, Héctor Emilio Olivera, Anderson Pérez y Luis Ney Pintado.
Cambios: Cristian Rodríguez por Enzo Pérez; Ramiro Ramos por Julio Almeida; Kevin Fliadoso por Dilán Ferreira; Juan Reggi por Anderson Pérez; Kevin Moreira por Héctor Olivera.
Goles: Anderson Pérez a los 41’ del primer tiempo e Iván Rodrigo Silva a los 47’ del segundo tiempo.
Observaciones: A los 42’ del segundo tiempo fue expulsado Antoni Matías González.
RIVERA: Jordhy Vaz, Santiago Saravia, Robinson Seguí, Fabio Ronaldo Balostro, Washington Javier Leites, Eric Damián Sum, Ramiro Sebastián Ocaño, Joaquín Sánchez, Pablo Roberto Munhoz, Pablo Javier Farías y Josellbert Geovane Goncálvez.
Cambios: Andrés Silveira por Josellbert Gonzálvez; Joaquín Nepomuceno por Eric Sum; Dalton Bueno por Pablo Farías; João F. Pintos por Pablo Munhoz; Maicol Britos por Joaquín Sánchez.
Goles: Pablo Javier Farías a los 9, 11 y 32’ del primer tiempo.
Observaciones: A los 26’ del primer tiempo fue expulsado Washington Javier Leites.

TABLA DE POSICIONES

Regional Litoral Norte de la Copa Nacional de Selecciones, categoría mayores
Equipo PJ PG PE PP GF GC SG Pts.
Salto 2 2 0 0 2 0 2 6
Artigas 1 1 0 0 2 0 2 3
Rivera 2 1 0 1 3 4 -1 3
Paysandú 1 0 0 1 0 1 -1 0
Tacuarembó 2 0 0 2 2 4 -2 0

Deja un comentario