Cambios y permanencias en la historia: La Ilustración

La transición de la razón objetiva a la subjetiva (Ideario de la Ilustración)
“Los filósofos de la Ilustración atacaron a la religión en nombre de la razón; en última instancia a quien vencieron no fue a la Iglesia, sino a la metafísica y al concepto objetivo de razón mismo: la fuente de poder de sus propios esfuerzos. Por último, la razón, en cuanto órgano para la comprensión de la verdadera naturaleza de las cosas y para el establecimiento de los principios directivos de nuestra vida, terminó por ser considerada anacrónica”. (1)
La victoria de la Ilustración es la victoria de la razón instrumental, razón basada en un método determinado y único: el científico. “El descubrimiento newtoniano abrió el paso para la filosofía de la modernidad” (2). Como diría Max Weber la modernidad significa el triunfo de la razón instrumental y la burocratización de las Instituciones tanto privadas como públicas.
“El pensamiento moral del siglo de las Luces está dominado por la idea de bondad natural del hombre” (3). El pensamiento naturalista y negativista al mismo tiempo fue fundado por el pensador francés Jean Jaques Rousseau.
Este postulaba su tesis del “Contrato Social” en el cual decía que los individuos se ponían bajo la voluntad general de la sociedad por medio de un contrato, que significaba la represión de ciertos comportamientos para asumir ciertas responsabilidades, la posición contractualita era compartida por Hobbes.
Hobbes fue uno de los que legitimo el Absolutismo (por medio de su obra Leviatán) porque la sociedad primitiva era basada en la barbarie y el conflicto de todos contra todos, por esto los individuaos debieron donar sus potestades de derecho a una autoridad absoluta.
Rousseau postula que todo progreso individual genera un retroceso de las relaciones sociales. Creía que el principio de voluntad general debía aplicarse a los problemas generales de la sociedad hasta el punto del cuestionamiento sobre su existencia misma, el universalismo de esta cuestión solo puede ser dada por medio (y que se sobreentienda Medio) de la razón.
La idea de que el progreso de las ciencias y de las artes acarrea también la decadencia de las costumbres, (…) permite una disertación brillante pero no renueva el pensamiento social.
Rousseau, en cambio, sale del racionalismo optimista de la Ilustración desde el momento en que en ese segundo discurso (Discurso sobre la desigualdad de los Hombres) (3). Aquí la distancia con Hobbes se hace enorme. Ya no es el miedo a la guerra y la muerte lo que impulsa los seres humanos a crear un orden social y a transferir sus derechos a un soberano absoluto; es la desigualdad, en su desarrollo en la sociedad moderna, impulsa a fundar un Orden político opuesto a la sociedad civil.
El concepto de voluntad general llega a ser en Rousseau un instrumento de lucha contra la desigualdad”. (4)
Con esto se demuestra la idea de sociedad que va impregnarse en toda la modernidad como agente externo que racionaliza las relaciones de los individuos y que genera un cuerpo de normas duras que compactan el comportamiento individual y el Orden Social (esta idea va prevalecer en los primeros sociólogos del siglo XIX como Émilie Durkheim).
Otro pensador de la modernidad fue Kant, este intentó fundir la razón objetiva y la instrumental. Kant parte de la conciencia, de las representaciones fenoménicas del yo. Sean provenientes del mundo externo o interno. El conocimiento es considerado como un medio. La razón debe estudiar el fenómeno pues no tiene la capacidad de trascender al noúmeno.
El contexto socio-económico
El siglo XVIII fue el previo a la Revolución Industrial, mientras que Europa Occidental mantenía todavía una tesitura económica parecida al S. XVII, en Inglaterra se daba el cercamiento de los campos y la victoria del gran latifundio frente al pequeño productor.
La población urbana creció con rapidez gracias al éxodo rural, estos campesinos se transformarán en la gran masa de los “obreros modernos, proletariado”.
Al mismo tiempo se daba un desarrollo formidable en el sector naval, siendo favorecido también por el crecimiento económico, denotado gracias a la génesis del capitalismo, el liberalismo económico y la regla de la oferta y demanda que favorecía a Gran Bretaña en el comercio europeo.
La ascensión de la burguesía en el campo político
En el S. XVIII ocurre un hecho trascendental que transformaría el contexto político de toda Europa. En 1789 se da el triunfo de la Revolución Francesa, y con anterioridad la independencia de las colonias inglesas en Norteamérica.
El triunfo revolucionario conlleva a la aplicación de la ideología burguesa en la transformación del Estado. Promulga así los Derechos burgueses de “libertad, igualdad y propiedad”, esto teóricamente llevaría al progreso de la sociedad en su conjunto, pero la historia demostró lo contrario, pues era la primera vez que se instauraba el modelo político de la República en un Estado Nación, y además esta revolución sufrió los golpes de la reacción conservadora que aún existía, en los otros Estados Europeos y la misma Francia.
La Revolución Francesa debía proponer un cambio institucional que transformaran a las viejas instituciones del Antiguo Régimen.
Notas: (1): Horkheimer, Max. “Crítica a la razón instrumental”. Cap I. Ed. Trotta. Madrid. 1997. p 29
(2): Althusser, Louis. “Lenin y la filosofía”. Servicio de documentación de la FHCE. Ficha 132. p 41
(3): Acotación personal.
(4): Bourdieu, Pierre. “El sentido práctico”. Ed. Taurus. 1994.
