Vichadero participó de encuentro de newcom y consolida valiosa propuesta para adultos mayores

VICHADERO (Por Raúl Barboza para “Vichadero y su Gente”). Una experiencia cargada de integración, compañerismo y superación personal vivió días atrás un grupo de vecinos de Vichadero al participar de un encuentro deportivo de Newcom desarrollado en Villa Ansina, instancia que reunió además a delegaciones de Minas de Corrales y de la localidad anfitriona.
La participación vichaderense marca un nuevo paso dentro de una iniciativa que viene creciendo silenciosamente pero con firmeza en la comunidad, impulsada por la profesora Damiana Pérez, referente de la Plaza de Deportes local, quien desde hace un tiempo promueve la práctica de esta disciplina entre adultos mayores.
El Newcom, una variante adaptada del vóleibol pensada especialmente para personas de mayor edad, ha encontrado en Vichadero terreno fértil gracias al entusiasmo de hombres y mujeres que decidieron asumir el desafío de mantenerse activos físicamente, pero también de construir nuevos vínculos sociales a través del deporte.
Lo que comenzó como una propuesta recreativa y saludable fue tomando forma hasta transformarse en un verdadero equipo, integrado por vecinos que semana a semana se fueron sumando con el objetivo de compartir un espacio de ejercicio acorde a sus posibilidades físicas, mejorar su calidad de vida y, sobre todo, sentirse parte de una actividad colectiva.
La invitación cursada para participar del encuentro en Villa Ansina significó para este grupo una oportunidad tan novedosa como movilizadora. No solamente debieron prepararse desde el punto de vista deportivo, sino también organizar todos los aspectos logísticos necesarios para concretar el viaje.
Y allí radica quizás uno de los aspectos más valiosos de esta experiencia: más allá de cualquier resultado dentro de la cancha -que en este tipo de eventos pasa claramente a un segundo plano-, el grupo logró autogestionarse y coordinar por sus propios medios cada detalle de la jornada, desde el traslado hasta la organización de los insumos para compartir el almuerzo y la confraternización con las demás delegaciones.
Para muchos de los participantes, esta fue la primera vez que integraron una representación deportiva o que debieron coordinar en conjunto una salida de estas características, lo que generó un fuerte sentimiento de satisfacción, compromiso y pertenencia.
Durante el encuentro, el clima fue de total camaradería. Hubo partidos, risas, intercambio de experiencias y, sobre todo, la confirmación de que el deporte no reconoce edades cuando existe voluntad de participar.
La jornada dejó además abiertas nuevas puertas. Según quedó establecido entre las delegaciones participantes, durante el mes de mayo se realizará una segunda instancia de encuentro en Minas de Corrales, mientras que para junio Vichadero será sede de una actividad similar, lo que representa no solo un reconocimiento al esfuerzo del grupo local sino también una motivación extra para seguir creciendo.
Este tipo de propuestas demuestran con hechos concretos que el deporte puede convertirse en una poderosa herramienta de inclusión social. En tiempos donde muchas veces el adulto mayor queda relegado a espacios pasivos o de escasa participación comunitaria, iniciativas como esta permiten recuperar autoestima, fortalecer la empatía, generar solidaridad y afianzar el espíritu de grupo.
Porque detrás de una pelota y una red no solo hay competencia: hay historias de vida, ganas de sentirse útiles, necesidad de compartir y el descubrimiento de que siempre es posible comenzar algo nuevo.
Vichadero, una vez más, encuentra en sus vecinos la mejor muestra de que cuando existen iniciativa, compromiso y voluntad, no hay límites de edad ni condicionantes económicos que impidan construir comunidad.
