Parte de lo mejor del vóleibol uruguayo estuvo en el gimnasio “José A. Moratorio”
Fue, sin duda alguna, uno de los espectáculos deportivos más importante de los últimos tiempos. En el gimnasio “José Agustín Moratorio” del Deportivo Social Sarandí Universitario se dieron cita gran parte de los mejores jugadores de vóleibol del país.
Aquí se disputó una de las llaves de la Súper Liga Uruguaya que reúne a los mejores del país. Los otros equipos que componen la Liga estuvieron reunidos en el Centro Pelotaris de la ciudad de Paysandú.
Poco importan los resultados deportivos porque, para analizarlos debemos partir de la premisa que en nuestro medio el vóleibol no es un deporte masivo, lamentablemente no atrae y no son muchos los que lo practican.
Rivera tuvo, en el ayer, muy buenos equipos, notables jugadores que sobresalieron por sus condiciones personales pero que nunca lograron trascender porque no hubo apoyo, especialmente de los aficionados que le dieran el espaldarazo que el deporte siempre necesita.
Hubo campeones nacionales, equipos masculinos y femeninos que estuvieron en la cúspide del vóleibol nacional pero que no lograron imponer el vóleibol como un deporte favorito.
Lo mismo sucede ahora cuando Sarandí Universitario les ha dado cabida a este grupo de incesantes luchadores del vóleibol, que organizan eventos, que mueven todo lo que pueden pero que no logran el éxito deseado que, en este caso, va mucho más allá de una simple victoria.
Un día, hace ya muchos años, nos dijo un querido docente de Magisterio, el “Pepe” Royol, que el vóleibol era el deporte más completo.
Y no nos explicó nada más, dejó librado a nuestro criterio que encontráramos las razones de sus dichos.
Tiempo después, y siempre recordando sus palabras, me fui dando cuenta de la veracidad de las mismas. El Doctor José Royol sabía lo que decía.
El vóleibol mueve todos los músculos por igual, en ese deporte no hay contacto físico con el rival y es, sin duda alguna, el que favorece al deportista su desarrollo y mantener su buen estado de salud.
Hoy, este grupo de allegados, que son los mismos jugadores, que actúan sin dirigentes, porque son ellos mismos, nos han regalado, por lo menos a quienes vimos parte de la actividad desarrollada, la posibilidad de ver un vóleibol bien jugado por parte de algunos de los mejores jugadores del país.
Felicitaciones a ellos, a quienes lo hicieron posible y seguros estamos, que más allá de los resultados, importa el trabajo, el entusiasmo, el cariño puesto de manifiesto por parte de nuestros jugadores-dirigentes. Más información en la edición impresa.