El Liceo de Vichadero prepara su Fogón “Día de la Tradición”

VICHADERO (Por Raúl Barboza, para “Vichadero y su Gente”). El Liceo de Vichadero se prepara para celebrar, el próximo miércoles 28 de octubre, su tradicional Fogón “Día de la Tradición”, una jornada que reúne a estudiantes, docentes, familias y vecinos alrededor de las costumbres que forman parte de nuestra identidad.
En diálogo con Vichadero y su gente, la directora, profesora Karen Vaz, y las docentes Beatriz González y Ana Beatriz López explicaron que la propuesta busca recordar, preservar y enaltecer las tradiciones nacionales. Su preparación comienza mucho antes del encuentro: los alumnos investigan, recuperan testimonios y objetos antiguos, y organizan actividades junto a sus profesores.
UNA PROPUESTA RENOVADA
Este año, el Fogón no tendrá carácter competitivo. Estudiantes de distintos grados trabajarán de manera integrada en estaciones dedicadas a la vestimenta, las herramientas de otras épocas, las comidas típicas, los juegos tradicionales y las danzas. La nueva modalidad pone el acento en la cooperación y el aprendizaje compartido.
SEMBRAR IDENTIDAD ENTRE LOS JÓVENES
En un mundo de cambios acelerados, conocer otras culturas no debería significar olvidar la propia. Por eso, iniciativas como esta tienen un valor especial: ayudan a cultivar, sobre todo entre niños y jóvenes, el amor y el respeto por aquello que nos identifica como nación.
Nuestra música, las costumbres del campo, las comidas, los relatos y las celebraciones populares constituyen un patrimonio que merece ser transmitido. No se trata solamente de mirar al pasado, sino de comprender de dónde venimos para construir el futuro con raíces firmes.
UN PUENTE ENTRE GENERACIONES
El Fogón también propicia el encuentro entre la memoria de los mayores y la curiosidad de los más jóvenes. Un abuelo que explica el uso de una herramienta, una madre que recuerda una receta o un estudiante que descubre un juego de otra época contribuyen a mantener viva la historia de la comunidad.
El 28 de octubre, el Liceo volverá a encender simbólicamente ese fogón. En torno a él estarán las familias, los docentes y los estudiantes, pero también los recuerdos y las enseñanzas de quienes nos precedieron. Porque una comunidad que conoce y respeta sus raíces fortalece su identidad y asegura que sus tradiciones sigan vivas.

