UTE energizó el primer tramo del Anillo Eléctrico del Norte en 500 kV

UTE concretó la energización del primer tramo del Anillo Eléctrico del Norte en 500 kV, una obra considerada estratégica para fortalecer el sistema de interconexión eléctrica nacional y garantizar una mayor estabilidad en el suministro de energía en todo el país.
La infraestructura une Salto Grande con Tacuarembó y forma parte de un proyecto de gran escala cuyas gestiones comenzaron en 2016. La iniciativa comprende la construcción de 350 kilómetros de líneas de extra alta tensión de 500 kV en dos tramos: Tacuarembó-Chamberlain y Chamberlain-Salto, además de una nueva subestación de transmisión en Chamberlain, la ampliación de la subestación de Melo y la interconexión con Salto Grande.
Según informó UTE, el crecimiento sostenido del consumo eléctrico y la incorporación de nuevos generadores provocaron en los últimos años una saturación de la red de 150 kV, limitando la capacidad de respuesta del sistema eléctrico nacional.
Asimismo, el eje principal de la red de 500 kV, integrado por el corredor Salto-Palmar-Montevideo, no registraba transformaciones profundas desde hace más de cuatro décadas, lo que generaba dificultades para acompañar el crecimiento de la demanda energética y el desarrollo de nuevos proyectos industriales y tecnológicos, como centros de datos en el área metropolitana.
Frente a este escenario, UTE impulsó la evolución hacia una red anillada de 500 kV, considerada más segura y eficiente. A diferencia de las redes radiales, donde la energía circula por una única vía, las redes anilladas permiten que la electricidad llegue por más de un camino, manteniendo el servicio aun cuando se produzcan fallas en alguno de los tramos.
Hasta hace algunos años, Uruguay contaba con cuatro sistemas eléctricos radiales, lo que provocaba que grandes zonas del país quedaran sin servicio ante imprevistos o desperfectos.
Parte de esta transformación comenzó en 2015 con la construcción de la línea San Carlos-Melo en 500 kV y continuó en 2019 con la inauguración del tramo Melo-Tacuarembó.
Con el cierre del Anillo Eléctrico del Norte, UTE apunta a mejorar la confiabilidad y robustez del sistema, fortalecer la transmisión desde el centro y norte del país y consolidar las conexiones internacionales con Brasil y Argentina.
Además, el proyecto permitirá reducir pérdidas técnicas en la transmisión, mejorar la estabilidad de la red eléctrica y acompañar futuras inversiones vinculadas a proyectos productivos, movilidad eléctrica y nuevas industrias de alto consumo energético.
