Uruguay incorpora nueva vacuna contra el HPV con mayor cobertura y una sola dosis

El Ministerio de Salud Pública (MSP) presentó una nueva estrategia de prevención del virus del papiloma humano (HPV) con la incorporación de una vacuna nonavalente que ya se encuentra disponible en todos los vacunatorios del país. Se trata de una dosis única, gratuita y dirigida a mujeres y hombres de entre 11 y 26 años, con una cobertura ampliada de serotipos que permite reforzar la protección frente a diversos tipos de cáncer.
La Ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg (en la fotografía), calificó la incorporación como un hecho “histórico”, al destacar que esta nueva versión mejora significativamente las herramientas de prevención disponibles hasta el momento. La vacuna, que comenzó a aplicarse el 7 de abril de 2026, sustituye a las versiones anteriores: la bivalente, que requería tres dosis, y la cuadrivalente, que se administraba en dos.
El HPV es un virus con más de 200 genotipos identificados, de los cuales al menos 12 son considerados de alto riesgo. Entre ellos, los tipos 16 y 18 son responsables de aproximadamente el 70% de los casos de cáncer de cuello de útero. La nueva vacuna nonavalente incorpora cuatro genotipos adicionales respecto a las versiones previas, ampliando la protección en una sola aplicación.
A nivel mundial, más de 500.000 mujeres son diagnosticadas cada año con cáncer de cuello uterino, y el 90% de las muertes se registra en países de ingresos bajos y medios. En Uruguay, durante 2025 se diagnosticaron 316 casos y se registraron 140 fallecimientos. Si bien se observa una disminución en la incidencia -ubicada en 14,16 por cada 100.000 habitantes- y una mortalidad de 5,6 por cada 100.000, el país continúa en un rango considerado intermedio a elevado.
En este contexto, el MSP lanzó una campaña de prevención que busca fortalecer tanto la vacunación como la detección precoz. El tamizaje ha evolucionado con el paso del tiempo: desde el tradicional estudio Papanicolau (PAP), recomendado cada tres años, hasta la implementación progresiva del test de HPV desde 2024, con mayor precisión diagnóstica.
Actualmente, la cobertura de vacunación alcanza el 70% en mujeres, mientras que en varones los niveles son más bajos. Por ello, la nueva estrategia pone énfasis en ampliar el acceso también a los hombres, no solo para reducir la circulación del virus, sino también para prevenir otros tipos de cáncer asociados, como los de ano, orofaringe, pene, vulva y vagina.
Para determinados grupos, como personas inmunocomprometidas de entre 9 y 45 años, se mantiene la necesidad de indicación médica y un esquema de tres dosis. En tanto, hombres que tienen relaciones sexuales con hombres y mujeres trans VIH negativo, de entre 27 y 45 años, también requieren receta médica y un esquema adaptado de dos o tres dosis según criterio clínico.
Uruguay se alinea con los objetivos planteados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para 2030, que incluyen alcanzar un 90% de cobertura de vacunación en menores de 15 años, un 70% de mujeres testeadas entre los 35 y 45 años, y un 90% de acceso a tratamiento oportuno para quienes presenten lesiones o cáncer.
Las autoridades subrayaron la importancia de la comunicación como herramienta clave para el éxito de la estrategia. Lustemberg remarcó que el cáncer de cuello de útero es el cuarto más frecuente en mujeres en el país, pese a ser altamente prevenible. Sin embargo, advirtió que cuatro de cada diez casos se diagnostican en etapas avanzadas, lo que reduce significativamente las posibilidades de curación.
Por su parte, el subsecretario Leonel Briozzo definió la incorporación de la vacuna como “un logro estratégico”, enmarcado en políticas más amplias de salud sexual y reproductiva, que incluyen educación integral, prevención de enfermedades de transmisión sexual y reducción de embarazos no deseados.
En la misma línea, la Directora General de Salud, Fernanda Nozar, señaló que el cáncer de cuello uterino refleja importantes inequidades sociales, ya que afecta con mayor impacto a los sectores más vulnerables. En ese sentido, destacó que esta política no solo apunta a reducir la incidencia del cáncer, sino también a disminuir las desigualdades en salud.
La actividad contó además con la participación de autoridades nacionales y representantes de organismos internacionales, en una jornada que marcó un nuevo paso en la política sanitaria del país hacia la prevención y el acceso equitativo a la salud.
