Rivera, martes 25 de junio de 2024

Nuestra opinión: “Teníamos razón”

Qué feo resulta escribir “teníamos razón”, porque en realidad preferíamos no haberla tenido y que todo fuera normalidad, que ganara Huracán pero sin sombras de dudas, que clasificara Peñarol pero sin dejar rastros de una pésima actuación arbitral.
Hoy, lamentablemente debemos decir que lo escrito el pasado viernes en esta misma página, se ajustó a la realidad de lo que vivimos el sábado. Y no es que somos adivinos sino que fue una lógica consecuencia de una “solución” que no lo era.
Hubiéramos preferido que estas situaciones se hubieran registrado en otro lado pero lamentablemente fue en casa. La realidad nos golpeó muy duro y ahora veremos cuál es el parche que colocará la Organización del Fútbol del Interior (OFI) a esta situación.

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Señalamos que no solo Peñarol podía perder mucho en todo esto, sino que también fue una falta de respeto a los aficionados, porque pagaron su entrada para ver un partido que no llegó al final y lo hicieron convencidos (por OFI) que estos árbitros podían otorgar seguridad para el normal desarrollo del encuentro.
Un partido que quedó trunco, mentiras en el acta del partido, mentiras en la cancha cuando se pidió que los jugadores de Peñarol salieran de su camino para ir al vestuario a descansar y volverían para jugar el resto del partido. En fin, de todo un poco.
Y todo sin hablar de los nervios que tenía este hombre, que demostró no estar capacitado para actuar ni siquiera en el campeonato de los barrios, pero de fútbol infantil.
Un hombre que nunca se presentó siquiera a una prueba de suficiencia y que olvidó anotar algunas tarjetas amarillas y fue al grito de la tribuna cuando le gritaron que el jugador Nº 6 de Huracán ya tenía dos tarjetas amarillas en el partido y terminó expulsándolo.
Pero, ¿no sabían que esto podía suceder? ¿Somos adivinos cuando escribimos antes del partido que hoy íbamos a encontrar notas reclamando actuaciones arbitrales? No, para nada, no somos adivinos. Solamente adelantamos el final de la novela, porque juntamos a los actores principales que siempre terminan juntos, no hay otra alternativa.
Lo mismo aquí, esta no fue casualidad fue causalidad. Hoy lloramos sobre la leche derramada. ¿Qué hará la DOFI ahora? Se sentarán a pensar sin seguir actuando en caliente o pretenden seguir adelante con este verdadero atropello.

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