Evaluación de los Centros María Espínola señala avances y desafíos en permanencia y aprendizajes

El Instituto Nacional de Evaluación Educativa (INEEd) presentó el informe “Evaluación de los Centros María Espínola”, un estudio que abarca el período 2022-2025 y analiza la implementación de esta propuesta educativa, las características socioeconómicas de los estudiantes y los resultados obtenidos en materia de permanencia, promoción y aprendizajes.
El documento señala que la experiencia, iniciada en 2021 con 12 centros, llegó a 59 instituciones en 2025, mientras que la matrícula se multiplicó por algo más de cinco. Sin embargo, también advierte que varios de los objetivos planteados inicialmente, como reducir la inequidad, mejorar los aprendizajes y fortalecer la gestión de los centros, no se alcanzaron en los términos esperados.
Durante la presentación, el Presidente de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP), Pablo Caggiani, sostuvo que las políticas de ampliación del tiempo educativo impulsadas por la actual administración son consistentes con los resultados de la evaluación.
Entre las medidas adoptadas, destacó la instalación de 61 aulas comedor en instituciones de educación Media, con el propósito de ampliar las posibilidades de extensión del tiempo pedagógico. También señaló que se está trabajando en una revisión de las distintas modalidades existentes para analizar sus ventajas y dificultades.
Caggiani subrayó que la ampliación del tiempo educativo debe contemplar una perspectiva integral de cuidados, pero también criterios de justicia en la distribución de los recursos.
Por su parte, el Director ejecutivo de Políticas Educativas, Antonio Romano, valoró el aporte del informe para identificar los caminos más adecuados en el sistema educativo. Además, destacó la importancia de ampliar las propuestas de educación Media en los barrios con mayores niveles de vulnerabilidad socioeconómica y señaló que la incorporación de comedores contribuye a garantizar el derecho a la alimentación de los adolescentes.
El Presidente del INEEd, Martín Pasturino, reconoció que varios de los objetivos originales de los Centros María Espínola no se concretaron y planteó la necesidad de analizar las razones. Entre las metas mencionadas se encuentran la reducción de las desigualdades, la mejora del acceso, el egreso y los aprendizajes, así como el fortalecimiento de la gestión institucional y la estabilidad docente.
UNA POBLACIÓN CON MAYOR VULNERABILIDAD SOCIOECONÓMICA
La presentación de los principales resultados estuvo a cargo de la Directora técnica del INEEd, Carmen Areche, quien explicó que los Centros María Espínola crecieron desde las 12 instituciones iniciales hasta alcanzar 59 en 2025.
El informe señala que el tamaño promedio de estos centros se mantuvo por debajo del registrado en el grupo de control durante todo el período estudiado. También indica que, aunque inicialmente la propuesta se concentró en instituciones ubicadas en los quintiles socioeconómicos más bajos, posteriormente se produjo un proceso de ampliación hacia otros sectores.
No obstante, en 2025 los Centros María Espínola mantuvieron un perfil concentrado en los quintiles de menores recursos. Sus estudiantes presentan una vulnerabilidad socioeconómica superior a la del grupo de control, una diferencia especialmente marcada al comparar los centros de la Dirección General de Educación Técnico Profesional (DGETP).
Otro aspecto señalado por la evaluación es la heterogeneidad en la implementación de la propuesta. Según el documento, las diferencias no responden únicamente a las características de los distintos tipos de centros, sino también a las debilidades de los mecanismos de seguimiento, que no habrían permitido reorientar suficientemente la implementación en función de los objetivos establecidos.
PERMANENCIA, PROMOCIÓN Y RESULTADOS DE APRENDIZAJE
En cuanto a la permanencia educativa, el estudio encontró que entre los estudiantes de noveno y décimo la continuidad registrada fue algo mayor en los Centros María Espínola. Sin embargo, entre 2024 y 2025 se observó una diferencia de casi cuatro puntos porcentuales favorable al grupo de control.
Respecto a la promoción, los porcentajes fueron muy similares entre ambos grupos. Sin embargo, al analizar la evolución según el tipo de institución -liceos, escuelas técnicas y Centros Educativos Asociados (CEA)-, el grupo de control presentó resultados más favorables durante los años de implementación.
La comparación con el período anterior a la puesta en marcha de la propuesta mostró, de todos modos, que los Centros María Espínola mejoraron su tendencia de promoción en mayor medida que el grupo de control, aunque la diferencia fue pequeña.
En lectura y matemática, el puntaje promedio registrado en 2025 fue algo inferior al de 2022, tanto en los Centros María Espínola como en las instituciones de comparación. La diferencia entre ambos grupos no fue considerada relevante por la evaluación.
Al analizar cada área por separado, se observó una tendencia favorable a los Centros María Espínola en lectura, mientras que en matemática la tendencia favoreció al grupo de control. Además, el estudio no encontró evidencia de que una mayor exposición a la propuesta se tradujera necesariamente en mejores resultados.
EL DESAFÍO DE MEJORAR LA IMPLEMENTACIÓN
Entre las principales conclusiones, el informe plantea que los resultados de los Centros María Espínola deben analizarse teniendo en cuenta las diferencias entre subsistemas educativos y los distintos niveles de implementación de la propuesta.
En ese sentido, la evaluación sostiene que la pregunta no consiste únicamente en determinar si esta modalidad genera efectos, sino también en identificar bajo qué condiciones y mediante qué mecanismos puede contribuir a mejores resultados.
El documento aporta así elementos para revisar el funcionamiento de los centros, fortalecer el seguimiento de las políticas educativas y determinar qué componentes de la propuesta pueden contribuir de manera más efectiva a mejorar las trayectorias y los aprendizajes de los estudiantes.

