Gobierno Nacional refuerza controles en frontera para asegurar el abastecimiento de gasoil

En un contexto internacional marcado por tensiones en la disponibilidad de combustibles, el gobierno resolvió reforzar los controles en las zonas de frontera con el objetivo de garantizar el abastecimiento de gasoil en el mercado interno, según adelantó El Observador. La medida apunta especialmente a anticiparse a posibles desajustes derivados de la situación regional y de los precios locales por debajo del nivel de paridad de importación.
A través de un decreto del Poder Ejecutivo, se encomendó a la Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua (URSEA) intensificar el monitoreo del mercado de combustibles. En ese marco, el organismo dispuso una serie de medidas cautelares y transitorias, con especial énfasis en los Departamentos fronterizos.
Las distribuidoras deberán remitir información diaria y detallada sobre la comercialización de gasoil 50-S y 10-S en Rivera, Artigas, Cerro Largo, Salto, Paysandú, Río Negro, Soriano, Colonia, Treinta y Tres y Rocha. Este seguimiento permitirá contar con datos precisos sobre la evolución de la demanda en esas zonas.
A su vez, se estableció un control sobre los volúmenes que Ancap distribuye a las empresas, con el fin de obtener una visión integral del flujo de abastecimiento y detectar posibles irregularidades o incrementos inusuales en el consumo.
El trasfondo de la situación responde a factores económicos. Actualmente, los precios locales se encuentran por debajo del Precio de Paridad de Importación (PPI), lo que puede generar incentivos para una mayor demanda desde países vecinos, particularmente Argentina y Brasil. Si bien hasta el momento no se registran problemas generalizados de suministro, las autoridades buscan prevenir eventuales tensiones.
En este escenario, los ajustes de precios aplicados en abril se ubicaron por debajo del PPI. La nafta Súper 95 registró un aumento de $ 5,38, pasando de $ 76,88 a $ 82,26 por litro, mientras que el gasoil 50-S subió $ 3,31, de $ 47,32 a $ 50,63. De haberse aplicado el PPI pleno, los incrementos habrían sido considerablemente mayores, con subas cercanas a $ 10 por litro en nafta y alrededor de $ 20 en gasoil.
Desde Ancap se reconoció que este diferencial podría intensificarse en las próximas semanas. La presidenta del ente, Cecilia San Román, indicó que se analizan mecanismos de control en coordinación con operadores de tarjetas de crédito y la Dirección Nacional de Aduanas, con el objetivo de evitar desvíos en el consumo. En ese sentido, remarcó que el beneficio implícito en los precios está dirigido a los consumidores uruguayos.
En paralelo, Ancap deberá informar de forma periódica sus niveles de stock en plantas y comunicar de inmediato cualquier descenso significativo que pueda comprometer el abastecimiento. Las distribuidoras, en tanto, tendrán que reforzar sus planes de contingencia para responder a eventuales picos de demanda o dificultades logísticas.
Mientras tanto, el equipo técnico de URSEA mantendrá un monitoreo constante de la situación en los próximos días, evaluando la necesidad de implementar nuevas medidas. El objetivo es asegurar la estabilidad del suministro y brindar previsibilidad tanto a la población como a los sectores productivos, en un escenario regional atravesado por la incertidumbre. (Con información de El Observador)
