Orsi llamó a construir “climas” de diálogo para fortalecer la democracia en la región

El Presidente de la República, Yamandú Orsi, afirmó que las democracias latinoamericanas enfrentan importantes desafíos y sostuvo que existe la responsabilidad de “construir climas” que favorezcan el diálogo, los acuerdos y la convivencia democrática.
Las declaraciones fueron realizadas en la jornada de ayer, lunes, en Montevideo, durante la presentación del informe “Democracias bajo presión: Reimaginar los futuros de la democracia en América Latina y el Caribe 2026”, elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.
En su exposición, Orsi destacó la fortaleza institucional de Uruguay y valoró las instancias compartidas entre presidentes y expresidentes de distintos partidos políticos, tanto en actividades nacionales como internacionales, señalando que esos gestos generan reconocimiento hacia el país en el exterior.
No obstante, advirtió que Uruguay no está ajeno a las dificultades que atraviesan actualmente las democracias de la región y del mundo. En ese sentido, consideró necesario reconocer las fortalezas del país y, al mismo tiempo, evitar caer tanto en la falsa modestia como en la autocomplacencia.
El mandatario sostuvo además que Uruguay debe procurar participar activamente en todos los espacios multilaterales posibles que promuevan acercamientos y consensos entre los países.
“Como países, deberíamos ser capaces de ser constructores de climas”, expresó.
En ese marco, destacó la participación uruguaya en defensa de los derechos, las libertades y el diálogo durante la actual presidencia pro témpore de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, así como en la presidencia del G77 y en la futura presidencia pro témpore del Mercosur, que Uruguay asumirá en el segundo semestre del año.
Orsi afirmó además que la democracia implica una búsqueda permanente de acuerdos y sostuvo que el fortalecimiento democrático debe formar parte de la discusión educativa y ciudadana.
Por su parte, la Directora regional del PNUD para América Latina y el Caribe, Michelle Muschett, definió a Uruguay como un “bastión democrático” de la región y señaló que el informe busca aportar elementos para el análisis y la generación de acciones orientadas a defender y fortalecer la democracia.
Muschett indicó que para el PNUD la democracia y el desarrollo forman parte de una misma construcción y remarcó el papel del Estado como articulador clave entre ambos conceptos.
Según explicó, cuando las instituciones no logran canalizar las demandas ciudadanas, el “ideal democrático” pierde fuerza y aumenta la insatisfacción social. Sin embargo, sostuvo que la solución no pasa por reemplazar la democracia, sino por protegerla, mejorarla y renovarla para enfrentar los desafíos actuales.
El informe presentado identifica cinco grandes presiones que afectan actualmente a las democracias de América Latina y el Caribe: la polarización tóxica, el avance del crimen organizado y las economías ilícitas, la rápida expansión de las inteligencias artificiales y las plataformas digitales, los movimientos migratorios a gran escala y la crisis ambiental vinculada al cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la contaminación.
Entre las principales conclusiones del reporte, el PNUD señala que el avance democrático en la región estuvo acompañado durante años por mejoras en el desarrollo humano y el crecimiento económico, aunque actualmente crece la insatisfacción ciudadana con el funcionamiento de la democracia.
El documento también advierte sobre el aumento de la polarización política en América Latina y el Caribe, el incremento de formas violentas de resolución de conflictos y el impacto de la percepción de inseguridad sobre el apoyo ciudadano a los sistemas democráticos.
Asimismo, el informe destaca avances en representación política femenina, aunque aclara que la región todavía no alcanza la paridad de género, y señala que la democracia, el Estado y el desarrollo humano deben enfrentar conjuntamente los efectos de la denominada “triple crisis planetaria”: cambio climático, contaminación y pérdida de biodiversidad.
